Las organizaciones sindicales de las sanitarias, grupaciones ecologistas y asociaciones de agua potable rural, manifestaron oficialmente su apoyo a la reforma constitucional firmada el miércoles por la Presidenta Michelle Bachelet, tendiente a dar un estatus constitucional de bien nacional de uso público a las aguas y reformar la gestión del vital elemento.
A su vez, reconocieron que su aprobación no será fácil puesto que existen intereses económicos que la traban. En ese sentido, hicieron un llamado para que ésta se sancione lo antes posible ya que, según manifiestan, la medida abre paso a resolver la crisis del acceso, contaminación, sobreexplotación del agua y la degradación de las cuencas.
Hugo Maturana, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores de las Sanitarias (Fenatraos), expresó que existe gente que increíblemente ha manifestado su oposición a esta reforma. “Aquí hay intereses económicos involucrados dado el valor que están teniendo hoy los derechos de agua que son inapreciables. Aún no tenemos escasez, pero la tendremos en un tiempo más”, dijo el dirigente.
La declaración emitida por el colectivo ecologista indica que “enfrentar las causas estructurales de los conflictos por el agua en Chile, en un escenario más restrictivo de cambio climático, nos pone ante el imperativo ético y político de cambiar las reglas del juego que hunden al país en la inequidad y la inseguridad hídrica”. El documento destaca que países como Uruguay en 2006 y Ecuador en 2008, ya hicieron esta reforma y el acceso universal al agua de calidad es reconocido como un derecho humano fundamental en casi todas las Constituciones de la Unión Europea.
SERÁ DIFÍCIL
Maturana añadió que la lucha por la aprobación de la reforma no será tarea fácil en el Congreso. “Las complicaciones existirán, pero estamos optimistas. Vamos a luchar para que se logre su aprobación. Esperamos que este gobierno logre elevar el tema a rango constitucional para que en la próxima administración podamos trabajar con las leyes”.
Fuente: La Nación